Síndrome de Tourette

Es una afección que lleva a una persona a realizar movimientos o sonidos rápidos y repetitivos que no puede controlar. El síndrome puede estar ligado a problemas en ciertas zonas del cerebro. Es posible que tenga que ver con sustancias químicas (dopamina, serotonina y norepinefrina) que ayudan a las neuronas a comunicarse entre sí.

El síndrome de Tourette (ST) es una afección del sistema nervioso. El ST causa que las personas tengan “tics”.

Los “tics” son espasmos, movimientos o sonidos repentinos que las personas hacen en forma repetida y que no pueden controlar voluntariamente. Por ejemplo, puede ser que la persona parpadee una y otra vez o que emita gruñidos involuntariamente.

Padecer tics es parecido a tener hipo: puede ser que uno no quiera tener hipo, pero el cuerpo lo hace de todas maneras. A veces las personas pueden controlarse y no hacer ciertos tics por un rato, pero es difícil. Llega un momento en que la persona tiene que hacer el tic.

Tipos de tics

Hay dos tipos de tics, motores y vocales:

Tics motores

Los tics motores son movimientos del cuerpo. Algunos ejemplos de tics motores: parpadear, encogerse de hombros o sacudir un brazo.

Tics vocales

Los tics vocales son sonidos que la persona hace con su voz. Algunos ejemplos de tics vocales: tararear, aclararse la garganta o gritar una palabra o una frase.

Los tics pueden ser simples o complejos:

Tics simples

Los tics simples involucran solo unas pocas partes del cuerpo. Algunos ejemplos de tics simples: entrecerrar los ojos o emitir un sonido como el que se hace al olfatear.

Tics complejos

Los tics complejos usualmente involucran a varias partes del cuerpo y pueden tener un patrón. Un ejemplo de tic complejo es cabecear y sacudir un brazo a la vez y luego saltar.

Síntomas

Los síntomas principales del ST son los tics. Normalmente comienzan cuando el niño tiene entre 5 y 10 años de edad. Los primeros síntomas son generalmente tics motores que ocurren en el área de la cabeza y el cuello. Los tics usualmente empeoran durante momentos estresantes o de gran emoción y tienden a mejorar cuando la persona está tranquila o concentrada en una actividad.

Los tipos de tics de una persona y la frecuencia con que aparecen cambian con el tiempo. Aunque los síntomas aparezcan, desaparezcan y vuelvan a aparecer, se considera que estas afecciones son crónicas.

En la mayoría de los casos, los tics disminuyen durante la adolescencia y el inicio de la adultez y a veces hasta desaparecen completamente; sin embargo, muchas personas continúan teniendo tics en la adultez y, en algunos casos, estos empeoran en esa etapa de la vida.

Si bien los medios de comunicación generalmente muestran a las personas con ST gritando palabrotas en forma involuntaria (coprolalia) o repitiendo constantemente las palabras de otras personas (ecolalia), estos síntomas son raros y no deben estar necesariamente presentes para recibir el diagnóstico de ST.

Diagnóstico

El ST no se puede diagnosticar por medio de una sola prueba, como un análisis de sangre. Los profesionales de la salud estudiarán los síntomas de la persona para llegar al diagnóstico de ST o de otros trastornos por tics. Los trastornos por tics se diferencian por el tipo de tic que está presente (motor o vocal o una combinación de ambos) y por la duración de los síntomas. Se puede diagnosticar ST si la persona tiene tics motores y vocales y tiene síntomas de tics desde al menos un año antes.

Tratamientos

Si bien no hay una cura para el ST, sí existen tratamientos disponibles para ayudar a controlar los tics. Muchas personas con ST tienen tics que no interrumpen sus actividades diarias y, por lo tanto, no necesitan tratamiento. Sin embargo, hay medicamentos y tratamientos conductuales para los casos en que los tics sean dolorosos o causen lesiones, interfieran con los estudios, el trabajo o la vida social, o que causen estrés.

Otros problemas y trastornos

El ST a menudo está acompañado de otras afecciones (denominadas afecciones concurrentes. Las dos afecciones adicionales más comunes son el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Es importante saber si la persona con ST tiene además alguna otra afección para darle tratamiento en forma adecuada.

Factores de riesgo y causas

Los doctores y científicos no saben cuál es la causa exacta del ST. Los estudios parecen indicar que es una afección genética hereditaria. Esto quiere decir que se pasa de padres a hijos a través de los genes.

A quiénes afecta

El ST puede afectar a personas de todos los grupos raciales y étnicos. Los varones resultan afectados tres a cinco veces más que las niñas.

Fuente: http://www.cdc.gov/ncbddd/spanish/tourette/facts.html