Tratamiento

El diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden ayudar a los niños con autismo a desarrollar todo su potencial. La meta principal del tratamiento es mejorar la habilidad general del niño para funcionar.

No existen medicamentos que puedan curar los TEA ni tratar los síntomas principales. Sin embargo, existen medicamentos que pueden ayudar a algunas personas que tienen un TEA a funcionar mejor. Por ejemplo, algunos medicamentos pueden ayudar a controlar los altos niveles de energía, la incapacidad para concentrarse, la depresión o las convulsiones.

Es posible que los medicamentos no afecten a todos los niños de la misma manera. Es importante trabajar con un profesional de atención médica que tenga experiencia en el tratamiento de niños con TEA. Los padres y profesionales de atención médica deben vigilar de cerca el progreso y las reacciones del niño mientras toma los medicamentos para asegurarse de que cualquier efecto secundario del tratamiento no supere los beneficios.

También es importante recordar que los niños con TEA pueden enfermarse y lastimarse igual que los niños que no tienen TEA. Los exámenes médicos y odontológicos regulares deben ser parte del plan de tratamiento del niño. A menudo, es difícil saber si el comportamiento del niño está relacionado con el TEA o es provocado por otra afección. Por ejemplo, golpearse la cabeza puede ser un síntoma de TEA o puede ser una señal de que el niño tiene dolores de cabeza. En estos casos, se necesita un examen físico minucioso. Vigilar un desarrollo saludable significa prestar atención no solo a los síntomas relacionados con el TEA sino también a la salud física y mental del niño.

Servicios de intervención temprana

Las investigaciones muestran que los servicios de tratamiento de intervención temprana pueden mejorar considerablemente el desarrollo del niño. Los servicios de intervención temprana ayudan a los niños desde que nacen hasta los 3 años (36 meses) de edad a aprender destrezas importantes. Los servicios incluyen terapia para ayudar al niño a hablar, caminar e interactuar con los demás. Por lo tanto, es importante hablar con el médico de su hijo lo antes posible si piensa que su hijo tiene un TEA u otro problema del desarrollo.

Incluso si a su hijo no se le ha diagnosticado un TEA, podría reunir los requisitos para recibir servicios de tratamiento de intervención tempana. La Ley para la Educación para Personas con Discapacidades (IDEA, por sus siglas en inglés) establece que los niños menores de 3 años (36 meses) de edad que estén en riesgo de tener retrasos del desarrollo podrían reunir los requisitos para recibir servicios. Esos servicios se prestan mediante un sistema de intervención temprana de su estado. A través de ese sistema, puede solicitar una evaluación.

Además, el tratamiento de síntomas particulares, como la terapia del habla para los retrasos en el lenguaje, no requiere que espere hasta recibir un diagnóstico formal de TEA. Si bien la intervención temprana es extremadamente importante, la intervención puede ser útil a cualquier edad.

Tipos de tratamiento

Existen muchos tipos de tratamiento disponibles. Por ejemplo, el entrenamiento auditivo, el entrenamiento con pruebas discretas, la terapia con vitaminas, la terapia antilevadura, la comunicación facilitada, la musicoterapia, la terapia ocupacional, la fisioterapia y la integración sensorial.

Generalmente, los distintos tipos de tratamiento pueden dividirse en las siguientes categorías:

  • Enfoques en torno al comportamiento y la comunicación
  • Enfoques en torno a la alimentación
  • Medicamentos
  • Medicina complementaria y alternativa

Enfoques en torno al comportamiento y la comunicación

De acuerdo con los informes presentados por la Academia Estadounidense de Pediatría y el Consejo Nacional de Investigación, los enfoques en torno al comportamiento y la comunicación que ayudan a los niños con TEA son aquellos que ofrecen estructura, dirección y organización para el niño, además de participación familiar.

Análisis conductual aplicado

Un enfoque de tratamiento destacable para las personas con TEA se denomina análisis conductual aplicado (ABA, por sus siglas en inglés). El ABA ha sido aceptado ampliamente por profesionales de atención médica y se ha utilizado en muchas escuelas y centros médicos de tratamiento. El ABA fomenta los comportamientos positivos y desalienta los negativos a fin de mejorar una variedad de destrezas. Se hace seguimiento y se mide el progreso del niño.

Otras terapias que pueden formar parte de un programa completo de tratamiento para los niños con TEA incluyen las siguientes:

Enfoque basado en el desarrollo, las diferencias individuales y las relaciones interpersonales (DIR, por sus siglas en inglés o floortime)

El DIR se centra en el desarrollo emocional y de las relaciones (los sentimientos, las relaciones con los cuidadores). También se centra en la forma en que el niño lidia con la vista, los sonidos y los olores.

Tratamiento y educación de niños con autismo y discapacidades de la comunicación relacionadas (TEACCH, por sus siglas en inglés)

El método TEACCH utiliza pistas visuales para enseñar destrezas. Por ejemplo, las tarjetas con imágenes pueden ayudar a enseñarle a un niño cómo vestirse dividiendo la información en pasos pequeños.

Terapia ocupacional

La terapia ocupacional enseña destrezas que ayudan a la persona a vivir de la manera más independiente posible. Estas destrezas pueden incluir vestirse, comer, bañarse y relacionarse con las personas.

Terapia de integración sensorial

La terapia de integración sensorial ayuda a la persona a lidiar con la información sensorial, como lo que ve, escucha y huele. La terapia de integración sensorial puede ayudar al niño al que le molestan ciertos sonidos o que no quiere que lo toquen.

Terapia del habla

La terapia del habla ayuda a mejorar las destrezas de comunicación de una persona. Algunas personas pueden aprender destrezas de comunicación verbal. Para otras, el uso de gestos o paneles con imágenes es más realista.

Sistema de comunicación por intercambio de imágenes (PECS, por sus siglas en inglés)

El sistema PECS usa símbolos con dibujos para enseñar destrezas de comunicación. Se enseña a la persona a usar símbolos con dibujos para hacer preguntas y responderlas, y tener una conversación.

Enfoques alimentarios

Algunos tratamientos nutricionales han sido elaborados por terapeutas de reputación confiable. Sin embargo, muchos de estos tratamientos no cuentan con la base científica necesaria para hacer una recomendación general. Un tratamiento no comprobado puede ayudar a un niño, pero no a otro.

La mayoría de las intervenciones biomédicas contemplan cambios en la alimentación. Estos cambios incluyen eliminar ciertos tipos de alimentos de la dieta de un niño y la utilización de suplementos vitamínicos o minerales. Los tratamientos nutricionales se basan en la idea de que las alergias a los alimentos o la falta de vitaminas o minerales causan síntomas de TEA. Algunos padres creen que los cambios en la alimentación pueden provocar cambios en la manera en que un niño siente o actúa.

Si usted está pensando en cambiar la alimentación de su niño, hable primero con su médico. O hable con un nutricionista para asegurarse de que su niño está recibiendo vitaminas y minerales importantes.

Medicamentos

No existen medicamentos que puedan curar los TEA ni tratar los síntomas principales. Pero existen medicamentos que pueden ayudar a algunas personas con los síntomas relacionados. Por ejemplo, algunos medicamentos pueden ayudar a controlar los altos niveles de energía, la incapacidad para concentrarse, la depresión o las convulsiones.

Tratamientos complementarios y alternativos

Para aliviar los síntomas de TEA, algunos padres y profesionales de atención médica utilizan tratamientos que están fuera de lo que el pediatra recomienda habitualmente. Estos tipos de tratamiento se conocen como tratamientos complementarios y alternativos (CAM, por sus siglas en inglés). Pueden incluir alimentación especial, quelación (un tratamiento que busca eliminar los metales pesados, como el plomo, del cuerpo), sustancias biológicas (p. ej., la secretina) o técnicas manipulativas del cuerpo (como la presión profunda).

Estos tipos de tratamiento generan mucha controversia. Antes de comenzar uno de estos tratamientos, analícelos minuciosamente y hable con el médico de su hijo.