¿Qué es el Autismo?

El Autismo es una discapacidad de desarrollo de por vida que afecta cómo una persona se comunica y se relaciona con otras personas, y cómo experimentan el mundo que los rodea.

Las personas autistas ven, escuchan y sienten el mundo de manera diferente a otras personas. Si tú eres autista, serás autista de por vida; el autismo no es una enfermedad o padecimiento y no puede ser “curado”. Frecuentemente las personas sienten que ser autistas es una aspecto fundamental de su identidad.

El autismo es una condición de espectro. Todas las personas comparten ciertas dificultades, pero ser autista las afectará de diferentes maneras. Algunas personas también tienen discapacidades de aprendizaje, problemas de salud mental, y otras condiciones, lo que quiere decir que las personas necesitan distintos niveles de apoyo. Todas las personas en el espectro autista aprenden y se desarrollan. Con el soporte correcto, todas pueden ser ayudadas a vivir una vida más satisfactoria a su propia elección.

¿Qué tan común es el autismo?

Un estudio fue llevado a cabo en México para generar una estimación previa de la prevalencia del Trastorno de Espectro Autismo (TEA). Se sondearon niños de ocho años de edad en León, Guanajuato. Los resultados preliminares indican que 1 de cada 115 niños están en esta condición.

¿Cómo ven el mundo las personas autistas?

Algunas personas autistas dicen que el mundo se siente abrumador y que esto les causa una ansiedad considerable.

En particular, comprender y relacionarse con otras personas, y tomar parte en la vida familiar, escolar, laboral y social, puede ser más difícil. Otras personas parecen saber, intuitivamente, cómo comunicarse e interactuar unas con otras, y sin embargo batallan para crear una compenetración con personas autistas. Las personas autistas pueden preguntarse por qué son “diferentes” y sienten que sus diferencias sociales significan que  las personas no las comprenden.

Las personas autistas frecuentemente no “lucen” discapacitadas. Algunos padres de niños autistas dicen que otras personas simplemente piensan que sus  hijos son traviesos, mientras que los adultos sienten que son incomprendidos.

Diagnóstico

Un diagnóstico es la identificación formal del autismo, usualmente por un equipo de diagnóstico multi-disciplinario, que puede incluir un terapeuta de lenguaje, un pediatra, un psiquiatra  y/o  un psicólogo.

Los beneficios de un diagnóstico

Obtener una valoración y un diagnóstico exhaustivo y oportuno puede ser de mucha ayuda porque:

  • ayuda a las personas autistas (y a sus familias, socios, empleados, colegas, maestros y amigos) a comprender por qué pueden experimentar ciertas dificultades y qué pueden hacer por ellos
  • permite a las personas a acceder a servicios y apoyo.

¿Cómo se diagnostica el autismo?

Las características del autismo varían de una persona a otra, pero para que pueda hacerse un diagnóstico, usualmente la persona debe ser identificada con dificultades persistentes en la comunicación e interacción social, y comportamientos, actividades o intereses restringidos o patrones repetitivos desde una edad muy temprana, al punto de que estos limiten su funcionalidad cotidiana.

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Comunicación social

Las personas autistas tienen dificultades interpretando tanto el lenguaje verbal como el no verbal como los gestos y el tono de voz. Muchos tienen un entendimiento muy literal del lenguaje, y piensan que las personas quieren decir exactamente lo que dicen. Pueden tener dificultad para usar o entender:

  • expresiones faciales
  • tonos de voz
  • bromas y sarcasmo.

Algunos no hablan, o tienen un lenguaje muy limitado. Ellos frecuentemente entienden más de lo que otras personas les dicen y pueden expresarse, pero también pueden batallar con las vaguedades y los conceptos abstractos. Algunas personas autistas se benefician del uso de medios alternos de comunicación, tales como lenguaje de signos o símbolos visuales, incluso muchos prefieren utilizarlos. Algunos pueden comunicarse bastante efectivamente sin habla.

Otros tienen buenas habilidades de lenguaje, pero pueden encontrar difícil de comprender las expectativas de otros dentro de las conversaciones, quizá repitiendo lo que la otra persona acaba de decir (algo conocido como ecolalia) o hablar largo  y tendido sobre sus propios intereses.

Frecuentemente ayuda hablar de una manera clara y consistente y dar a las personas autistas tiempo para procesar lo que se les acaba de decir.

Interacción Social

Las personas autistas frecuentemente tienen dificultades “leyendo” a otras personas – reconociendo o comprendiendo las intenciones y sentimientos de otros – y expresando sus propias emociones. Esto puede hacerles muy difícil navegar por el mundo social. Ellas pueden:

  • aparentar ser insensibles
  • buscar un tiempo de soledad al “engentarse”
  • no buscar consolación de otras personas
  • aparentar comportarse “extrañamente” o en una manera considerada socialmente inapropiada

Las personas autistas pueden encontrar difícil formar amistades. Algunos pueden querer interactuar con otras personas y hacer amigos, pero pueden no estar seguros cómo hacerlo.

Comportamientos y Rutinas Repetitivas

El mundo puede parecer un lugar muy confuso e impredecible para las personas autistas, quienes frecuentemente prefieren tener una rutina diaria para poder saber qué es lo que va a suceder cada día. Pueden querer viajar siempre de la misma forma hacia y desde la escuela o el trabajo, o comer exactamente la misma comida para el desayuno.

El uso de reglas también puede ser importante. Puede ser difícil para una persona autista tomar un acercamiento distinto a algo una vez que se le enseñó la manera “correcta” de hacerlo. Las personas en el espectro autista pueden no sentirse cómodas con la idea del cambio, pero le pueden hacer frente si se preparan con anticipación.

Intereses de Alto Enfoque

Muchas personas autistas tienen intereses intensos y altamente enfocados, frecuentemente desde una edad bastante temprana. Estos pueden cambiar en el transcurso del tiempo o pueden ser de por vida,  y pueden ser cualquier cosa desde arte o música, hasta trenes o computadoras. A veces pueden ser inusuales. Por ejemplo, una persona autista amaba recoger basura. Con la estimulación apropiada, esta persona desarrolló un interés en el reciclado y el medio ambiente.

Muchos canalizan su interés en el estudio, el trabajo pagado, u otras ocupaciones significativas. Las personas autistas frecuentemente reportan que el perseguir dichos intereses es fundamental a su bienestar y felicidad.

Sensibilidad Sensorial

Las personas autistas también pueden experimentar sobre o sub sensibilidad al sonido, tacto, gusto, olor, luz, color, temperatura o dolor. Por ejemplo, pueden encontrar que ciertos ruidos de fondo que otras personas ignoran o bloquean, pueden ser insoportablemente ruidosos o distractores. Esto puede causar ansiedad o incluso dolor físico. Otros pueden fascinarse por luces u objetos giratorios.

Causas y Curas

¿Qué causa el autismo?

La causa exacta del autismo todavía está bajo investigación. La investigación de las causas sugiere que una combinación de factores – genéticos y ambientales – pueden explicar las diferencias en el desarrollo. El autismo no es causado por la crianza de una persona, ni por sus circunstancias sociales y no es culpa del individuo con la condición.

¿Existe alguna cura?

No hay “cura” para el autismo. Sin embargo, existen estrategias (métodos para permitir el aprendizaje y desarrollo) que las personas pueden encontrar útiles.

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